Vestía uniforme escolar. Un vecino alertó a la Policía de la presencia de la menor en el barrio Universitario. Inician la investigación del caso.
Rocío, quien era buscada desde las 13 del 31 de agosto último por sus padres, apareció ayer después de las 18 en un barrio capitalino. Tenía puesto su uniforme escolar. Un vecino la vio caminar sola y dio aviso a la fuerza policial que se movilizó, como también la comunidad, tras la denuncia de su desaparición.
En la casa del barrio Canal 13, la familia esperaba para almorzar a Rocío quien fue, como todas las mañanas, a la escuela. Las horas transcurrían y no aparecía. Alertados por esta situación, los padres decidieron publicar su foto en redes sociales para conocer su paradero. Al no tener respuesta fueron hasta la comisaría Segunda de la Mujer y el Menor del barrio 17 de Agosto y denunciaron su desaparición.
Al día siguiente Bruno, su papá, comentó a época que junto con la Policía recorrió la zona en la cual tuvo la última señal del teléfono celular de la nena. Pero no la hallaron.
Las horas pasaban y la comunidad decidió hacerse oír. Hubo cortes de calles y manifestaciones de pedido de ayuda a toda la fuerza policial frente a la escuela en la que concurre la menor. Fue sobre avenida Armenia y calle Cristo Obrero.
El papá decidió narrar lo que estaba pasando a los medios de comunicación y con ello el pedido a gritos de que su hija aparezca con vida. La nena, según sus padres, no tenía junta ni «nada que pudieran hacer dudar de que se fugó por voluntad propia».
Se desplegó la presencia de más de 300 efectivos policiales de diferentes grupos y hasta los canes para dar con Rocío.
Los perros marcaron una casa en el barrio Punta Taitalo. Y allí se centró la búsqueda.
Un muchacho de 18 años quedó a disposición de la Justicia. Pero Rocío no estaba en ese lugar.
Cerca de las 18 un vecino del barrio Universitario vio pasar a una chica, sola, con uniforme escolar, que llamó la atención por el feriado decretado. Al observarla con mayor detenimiento pensó que podría ser la «nena perdida».
El hombre se le acercó, le dijo que era mejor si le pedía un remís para que siga su camino. Pero no llamó a ninguna empresa prestadora de ese servicio, se comunicó al 911 y solicitó la presencia policial, en la esquina de la avenida Independencia y calle Godoy Cruz.
Fue trasladada hasta la comisaría Segunda de la Mujer y el Menor. Allí también fueron sus padres.
El abrazo se hizo eterno
«A simple vista está bien. Sin heridas. Se le realizará un estudio médico y una entrevista psicológica. Después irá a su casa. En los próximos días seguramente se la entrevistará en cámara Gesell», dijo una fuente oficial a época.
«Los detalles y circunstancias que rodearon la causa, por ahora, está bajo secreto de sumario» explicaron a este medio.
Al conocer la noticia de la localización de la menor, la comunidad que estaba manifestándose en diferentes puntos de la capital «explotó» de alegría.
Hubo aplausos y abrazos. Los padres agradecieron las publicaciones de la foto de su hija para ser hallada.
Diario Época



