
Roxana, Leticia, María Eugenia y Claudia, Paramédicas de la ciudad de Goya, entrevistadas por CNU, contaron en primera persona su experiencia, que sienten y como viven ésta profesión que decidieron llevar a cabo en un momento tan crítico como el que vivimos a nivel mundial.
Leticia Ferrero cuenta que, desde el momento que decidió encarar ésta profesión, supo que ello se convertiría en su forma de vida, «Ser paramédico es una vocación, llevar a cabo lo estudiado en los momentos difíciles que pueden atravesar los nuestros o cualquier persona, poder salvar una vida, poder gozar de que ayudé a alguien más, pude aliviar un dolor, sanar una herida o simplemente acompañar, me llena de orgullo».

«Ser paramédico no es solo una opción, sino una forma de vida»
«Muchas veces en situaciones de emergencia nos encontramos solos por eso creo que es fundamental enseñar a otros a saber que hacer en ese momento límite», amo lo que hago y todo lo hago con amor a ésta profesión, expresó.


María Insaurralde describió su trabajo como, «Una elección de vida que requiere esfuerzo y habilidades que las vas adquiriendo día a día, ya sea arriba de una ambulancia o fuera de ella, hay cosas que en los libros no los encontrás, como por ejemplo, dar una mala noticia. Es todo un desafío a la vez, llegar a tu casa sano y salvo porque en cada emergencia no sabes con que te vas a encontrar», ¡Soy paramédica y estoy orgullosa de serlo!, dijo.

María Eugenia Castillo, comenzó deseándoles a todos sus colegas, un ¡Muy feliz día!, en tanto desde su punto de vista contó que una de las cosas que mas le apasiona de su especialidad es, «Sentir esa adrenalina en el cuerpo por querer mejorar minuto a minuto la vida del paciente que uno atiende».
Con respecto al momento de pandemia en que les toca emplear todo lo aprendido manifestó, «La pandemia nos sensibiliza aún más, poniendo todo el sentimiento de la profesión a flor de piel, dando todo de sí para aliviar la calidad de vida del otro».
Claudia Rojas, que se desempeña además como enfermera del Sanatorio San Roque, contó que para ella su profesión ¡es una de las mas hermosas! «Es saber que podemos ayudar a otro cuando lo necesita, es un muy lindo acto de entrega, disfrutando lo que hacemos, un esfuerzo que requiere trabajo y solidaridad ante todo, yo amo ser paramédica», cerró emocionada.

Finalmente Roxana Merello, sostuvo que su carrera para ella es una pasión, «Una vocación que la llevas con vos donde quiera que vas, una necesidad de velar por el bienestar de la persona que te toca asistir».

«Casi todas las cosas buenas que suceden en este mundo, nacen de una actitud de aprecio a los demás»
«En este momento de pandemia, soy consciente que estoy todo el tiempo trabajando en un lugar de mucha exposición, sin embargo, me llena de orgullo y felicidad saber que brindo todo mi conocimiento aportando mi granito de arena a todo el personal de salud que necesita más que nunca nuestro apoyo».

«Deseo el mejor de los días a todos mis colegas y anhelo que la vida me siga poniendo en lugares donde pueda brindar lo mejor de mi», cerró diciendo Roxana.



