En este momento, las tres familias, que conforman un total de doce personas entre las que se encuentran 6 menores de edad: tres niñas y tres niños, están “residiendo” en una oficina de Aduana, en el área de Migraciones de Argentina en el puente Internacional.
Para ser más precisos, el puente Internacional “San Roque Gonzalez de Santa Cruz”, comunica la ciudad de posadas, Misiones con la ciudad paraguaya de Encarnación, allí se encuentran en este momento los varados y entre ellos una familia chaqueña.

Las familias habían presentado un amparo colectivo en el Juzgado Federal N°1 para que se los autorice a ingresar al país ya que, en el marco de la pandemia, los pasos fronterizos están cerrados, sólo se puede entrar a Argentina por Ezeiza, es decir vía aérea, pero no tienen dinero para los pasajes de avión.
Pese al pedido desesperado, la justicia negó el amparo colectivo presentado para poder ingresar al país.“El juez rechazó el amparo colectivo que habíamos presentado el sábado 8 de mayo, día desde el que estamos varados en el puente”, apuntó uno de los afectados, Francisco Rosales, quien ofició de vocero.
Según el fallo en primera instancia, se rechazó porque no está demostrada la legitimación activa, es decir que se los “acusa” de no agotar la vía administrativa para entrar a la Argentina, algo que los varados rechazan.

En consecuencia, aclaró Rosales: “Nosotros agotamos todas las vías y presentamos un salvo conducto en el consulado general de Asunción el 8 de abril de este año, pero el juez consideró que los trámites se deben presentar en Migraciones, lo que desconoce es que en la República del Paraguay no hay oficina de Migraciones, todo se tramita a través de la oficina del Consulado “.
En concordancia Francisco Rosales, dijo que, “al Paraguay no podemos volver ni queremos porque somos argentinos y no tenemos nada que hacer en ese país”, informó con disgusto al sentirse maltratado y abandonado por las autoridades argentinas.
El 13 de mayo último, un equipo de Salud Pública de la provincia se acercó hasta donde están los varados para realizarles testeos de COVID-19 y los resultados fueron negativos.
“Nos hicieron el test a todos los adultos del grupo y ninguno dio positivo, a los menores no les realizaron. Además, ya estamos hace días de aislamiento que son cosas que tampoco se tuvieron en cuenta”, lamentó el hombre.
¿Cómo viven?
Las familias denunciaron estar en condiciones inhumanas, alimentándose mal y pasando diversas necesidades. Teman por las secuelas físicas y psicológicas que el encierro puede causar en ellos y en sus hijos.
Hasta el momento habían recibido ayuda solo de Gendarmería Nacional que le proporcionó colchones, algo de alimento y le proveen el uso del baño. Pero pese a esto, la situación esta generando desgano entre los miembros. Rosales señaló que están durmiendo mal, comiendo poco y soportando inclemencias del tiempo.
“Tenemos tres colchones para 12 personas, comemos cuando una agrupación nos trae alimentos, los chicos están sin leche y pasando múltiples necesidades y no nos entra en la cabeza que el juez no lo haya contemplado”, prosiguió de manera desesperada, Francisco Rosales.
Fuente:Diario 21TV



