En la tarde del jueves pasado los hijos de la víctima, Gisela Aguirre jugaban con sus amiguitos al fútbol en la puerta de una vivienda ubicada en Lavalle al 8.100 de la ciudad mencionada.
La pelota, en un momento dado, termina en la casa de la vecina lindera, aunque parezca mentira éste hecho desencadenó la locura de las dos mujeres.
En un primer momento, la vecina se negaba a devolver el balón, por lo que Gisela al no lograr que cambie de parecer, regresa a su casa y la violenta vecina le comienza a insultar y tirarle piedras, siempre a la vista de los pequeños.
Es allí que Gisela decide salir de su vivienda para frenar el ataque pero la escena empeoró. Le clavaron una puñalada en la espalda, luego siguieron con 7 puntazos mas en distintas partes del cuerpo, ocasionándole la muerte.
Gisela fue trasladada por los vecinos hasta el hospital José María Cullen pero ingresó sin signos vitales.
Testigos del brutal episodio señalaron que la agresora, una mujer de 28 años, atacó a Gisela junto a su suegra. La policía pudo dar con dos cuchillos que serían los que las dos mujeres utilizaron para matar a la víctima.
A causa del feroz asesinato, en la madrugada de este viernes, vecinos incendiaron la casa de las atacantes provocando destrozos totales.
“Vivían trabajando ella y su marido para que le quiten la vida de una manera terrible. Ahora nosotros no queremos más a esta gente en el barrio. Siempre tuvieron problemas con todos, no les gustaba que los chicos jueguen, se quejaban cuando alguien baldeaba. Eran vecinos muy problemáticos. Queremos que se haga justicia porque sino los vecinos van a hacerlo por mano propia”, le dijo Vanesa, una vecina del lugar, a Clarín.
Respecto a las agresiones que recibió Gisela, el director del hospital Cullen, Juan Pablo Poletti, detalló: “Sufrió un total de ocho heridas cortantes en distintas partes del cuerpo. Al menos cinco en la zona del tórax , otras en el cuello y en el ojo. Todas heridas de profundidad que le causaron la muerte”.
*Clarín/*Mitre



