Norma Monzón, la Directora de dicho establecimiento manifestó a medios radiales estar cansada de constantes situaciones de crueldad hacia la escuela, y contó que en los años de 2010 y 2011, momento en que también ejercía el cargo actual, la supervisora le autorizó a cerrar 5 aulas, por permanentes robos.
A la denuncia de Monzón, se suman las de los padres y tutores. «Nuestros alumnos no son, pero todos los días encontramos cosas rotas, botellas, y hasta excremento», dijo Norma. «Hay una coincidente postura que apunta a alumnos del turno nocturno. Hasta doblaron el mástil de la entrada».
“Nos llama poderosamente la atención que la Policía dice que no son personas de afuera, que no ingresa nadie. Hemos pagado $7000 para un toldo para que los chicos hagan educación física y hoy nos encontramos con las sogas cortadas, y los chicos no puede hacer nada”, explicó la docente de la Escuela en cuestión ubicada en pleno centro de la ciudad capitalina.
Una tutora declaró, “mi hija va a cuarto grado y mi hijo se recibió acá y ya pasaba esto. Fui colaboradora de la cooperadora, limpiaba los cursos, y he encontrado profilácticos sobre las mesas, y cosas peores”.
Tras la exposición pública, directivos permanecen en alerta de nuevos hechos crueles. Una empresa privada es la encargada de la higiene del colegio.